San Juan Bautista

Tras pasar años de penitencia en el desierto, san Juan Bautista proclamó la llegada del Mesías como profetizaba el Antiguo Testamento. Como los antiguos profetas, llevó una vida ascética, predicó la importancia de la penitencia y bautizó a los creyentes en el río Jordán. Su obra culminó con el bautismo de Jesús. Al poco tiempo fue martirizado por Herodes Antipas.

Según los cuatro Evangelios, precursor de Jesucristo. Nació en Judea(c. 8 a.C.-27 d.C.), hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, y sobrino de María, madre de Jesús. Desde su nacimiento fue nazareo o nazireo (entre los judíos, el que mediante un voto, nazareato, se consagraba a Dios) y se preparó para su misión durante años de autodisciplina en el desierto. Hacia los 30 años predicó penitencia en los alrededores del río Jordán ante la inminente llegada del Mesías. Bautizó a los penitentes con agua como símbolo de purificación. Con el bautismo de Jesús vio cumplido su objetivo como precursor del Mesías, y terminó su ministerio poco después. San Juan enfureció a Herodes Antipas, el tetrarca de Judea, al denunciarlo por casarse con Herodías, la mujer de su hermanastro Herodes, y fue encarcelado (Lc. 3,1-20) y decapitado a petición de Salomé, la hija de Herodías y Herodes (Mt. 14,3-11).

San Juan Bautista aparece representado en la imaginería religiosa vestido con una piel de cordero, llevando un bastón y un pergamino con las palabras Ecce Agnus Dei ('He aquí el cordero de Dios'). La natividad de san Juan Bautista se celebra en Occidente el 24 de junio.